Son más de las cinco. Esta es una de esas tardes de domingo que canta Shakira-aunque de algunas letras del último disco mejor no hacer comentarios, será mejor que los hombres se centren en su movimiento de caderas-, de esas en las que te gusta engancharte al pescuezo de alguien mientras escuchas el silencio de la humedad tras la lluvia.
Yo tengo uno uno de esos días, mensuales, íntimamente femeninos, donde la mala ostia se mezcla con la necesidad de chocolate y mimos. Me viene a la cabeza un enlace: http://colegiojuliocesar.es/. Me vendrán bien unas risas para terminar la tarde hoy. Y de paso, una dosis de optimismo para la entrevista de mañana.
PUIG CAMPANA VI: La montaña que no perdona
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Dicen que hay montañas que se suben y otras que, en realidad, son ellas las
que deciden si te dejan entrar. Durante mucho tiempo pensé que no era más
qu...
Hace 2 semanas
