Son más de las cinco. Esta es una de esas tardes de domingo que canta Shakira-aunque de algunas letras del último disco mejor no hacer comentarios, será mejor que los hombres se centren en su movimiento de caderas-, de esas en las que te gusta engancharte al pescuezo de alguien mientras escuchas el silencio de la humedad tras la lluvia.
Yo tengo uno uno de esos días, mensuales, íntimamente femeninos, donde la mala ostia se mezcla con la necesidad de chocolate y mimos. Me viene a la cabeza un enlace: http://colegiojuliocesar.es/. Me vendrán bien unas risas para terminar la tarde hoy. Y de paso, una dosis de optimismo para la entrevista de mañana.
La hora azul del azahar
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La primera bocanada de azahar le llegó en la esquina de la calle Trapería,
justo cuando el semáforo cambió a verde y un muchacho con auriculares cruzó
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Hace 1 semana
