En este momento son las 16:17 de la tarde. A partir de las 17:00 en la mitad noroeste de la Península tendrá lugar la tormenta explosiva de la que llevan hablando dos días en los telediarios. "No salgan a la calle" es el titular que veía hace un rato en el informativo de las 3. Yo, que no tengo más remedio que salir a esa hora, tendré que meterme piedras en los bolsillos si no quiero marcharme con la ciclogénesis...
Y digo yo, ¿a qué se deberá tanto fenómeno meteorológico inusual? Sí, el cambio climático y los icebergs pululando por las frías aguas de los círculos polares tendrán algo que ver pero a mí me sube a la cabeza el pensamiento de que con cosas como estas, el mundo se va a acabar poquito a poco, de juicios finales nada, el apocalipsis se presenta en pastillitas de 5 mg. Y lo que más me escama es que tengan lugar todos a la vez. ¿Habrán los chinos conquistado el mundo y no nos hemos dado cuenta? ¿Serán ellos los que con sus tiendas y sus ojitos rasgados están provocando los maremotos del Pacífico? Siempre me repito que tengo que dejar de ver esos dichosos telediarios.
Que Dios nos coja confesados.
Voy a cerrar la ventana, que con el vientecito huracanado se me están oreando las pocas ideas que me quedan. Feliz tarde de sábado.
P.S: Se me está ocurriendo un ejercicio de léxico maravilloso gracias al mundo de la meteorología.
PUIG CAMPANA VI: La montaña que no perdona
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Dicen que hay montañas que se suben y otras que, en realidad, son ellas las
que deciden si te dejan entrar. Durante mucho tiempo pensé que no era más
qu...
Hace 2 semanas
