Para que luego digan que el subconsciente no nos traiciona. En la mañana de ayer sábado, me desperté entre sollozos y lágrimas, a las nueve de la mañana. Resalto la hora porque no es corriente que mi menda se levante un sábado antes de las diez. La culpa de mi disgusto era un sueño en el que se mezclaban churras con merinas. La verdad es que más me hubiera valido olvidarlo tras despertarme, pero esta vez no tuve la suerte. Os lo cuento y luego doy mi interpretación.
En el sueño yo estaba dentro de la iglesia de Santa Ana, aquí en mi barrio de mi alma, acompañada del padre de mi novio, de mi profesor y amigo,Catedrático de Historia de la Lengua, y de mi novio.
De repente me entero de que mi novio me está criticando con los otros dos en una esquinita de la iglesia y me acerco para oír lo que dice. A grandes voces y como burlándose, afirmaba que se iba al Estrecho de Bering, que allí le pagaban mucho y podría así alejarse de esta ciudad de mierda. Su padre y mi amigo lo apoyaban en su decisión, mirándome con cara de odio infinito. Luego mi novio desaparece de escena y salgo a la calle, ya medio llorando y destrozada ante el abandono, me lío a gritos con los otros dos. Se dedicaron a molestarme diciendo que Santa Ana no era más que una iglesia cutrecilla, sin antigüedad y encima negaban que hubiera sido instituida por Alfonso X. Vamos en resumen, se metieron con dos de las cosas que más quiero, Massimo y Triana.
Una vez analizado este follón surrealista y tras el primer sofocón, me dispongo a descomponerlo y concluyo lo siguiente. Massimo quiere abandonarme e irse lejos de aquí, pero no se atreve a decírmelo, por eso viene con los otros dos, que me presionan e intentan sacarme de mis casillas. En realidad, él cambiaría el Estrecho de Bering por Tahití, pero deduzco que salió Bering en mi sueño porque es algo que estudiaba en Geografía y memoricé cuando era pequeña, como tantas otras cosas. El padre de mi novio y mi amigo el profe aparecen en mi sueño por distintas circunstancias. Resulta que al profe me lo encontré el día de Reyes cuando fui a comprar el roscón, a pocos metros de mi casa. En cuanto a Claudio tengo mis dudas. A lo mejor es que no quiere que me case en Santa Ana, sino que prefiere la iglesia de Antella, junto a la que vive su madre, Tosca.
Concluyendo, menos mal que los sueños sueños son, como dijo Calderón y que lo único que puede relacionarse con la realidad es que mi sobrino se bautiza el 5 de febrero en la pila de Los Gitanos, en la mismísima Santa Ana.
Y hablando del Estrecho de Bering, sabéis dónde está? Hoy me he enterado de que este particular accidente geográfico es famoso porque al parecer es el sitio desde donde el ser humano migró desde Asia hacia América, pasando por él. En cualquier caso, no creo que sea un sitio para ir de visita. Me gusta más ver el solecito desde mi ventana, desde donde el único estrecho que veo es a mi vecino...
P.D: No, no estoy bajo el efecto de ningún psicotrópico, al menos de momento.
domingo, 16 de enero de 2011
Odiando el Estrecho de Bering
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martes, 21 de diciembre de 2010
Mesario 24
A Massimo, por nuestros dos años juntos, y en la distancia.
Perdonen ustedes que les hable de un tema que huele a rosas rojas y a bolillas de alcanfor.
Hace justo un año me decidí a abrirme un blog, por amor. Menuda tontería, pensarán. Si tenemos en cuenta que mi novio dejó la preciosa Toscana, con familia y amigos dentro, para venirse a mi lado, en tiempos de crisis, sin trabajo, ni casa, ni madre, ni perrito que le ladre, el blog no es absolutamente nada. El amor es más que un blog, claro.
Ahora me parece que antes de estar enamorada tenía menos cosas que decir. Porque a mí, el amor me ha enseñado-a mi corta edad y mi poca experiencia...-muchas cosas.
Gracias al amor he aprendido que la vida es pura montaña rusa, nunca sabes si te tocará arriba o abajo. He aprendido a llorar con más dolor, a reírme con más ganas. A que me sacudan el miedo, el egoísmo, los celos. A entrar y a salir de una lista de morosos. A dormirme con la pena de no haber pedido perdón esa noche por tener la boca muy grande o demasiado pequeña. A dejar corazones en Facebook y descubrir uno nuevo, con purpurinas nuevas, cada día. A ser objeto de burlas, risas, quejas y frases como "yo no daba un duro por vosotros". He aprendido también a que me gusten esas dos palabras mágicas y a repetirlas, nunca demasiadas veces, en sus distintas versiones e idiomas. He aprendido a olvidarme del "si amanece, nos vamos" y del "si te he visto, no me acuerdo". Y así, sucesivamente, no dejaré de aprender ni quiero dejar de hacerlo- entre otras cosas porque además, he conseguido que mi madre aprenda italiano, y eso viniendo de la Bernarda Alba trianera no es poco-.
A vosotros que habéis seguido mi blog durante estos 365 días os doy las gracias, por vuestros comentarios y por vuestros no comentarios.
A Florencia, la ciudad más bella del mundo, se las doy todos los días.
Y al amor, esa bella gran putada.
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martes, diciembre 21, 2010
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domingo, 21 de noviembre de 2010
Mesario 23
A Massimo, por mis 23 meses junto a él y al amor, al amor que duele, porque el amor duele, como un retortijón de barriga, como un aguijón en el estómago, como el hilo o el folio que corta la piel de un dedo desnudo.
Mi amiga Laura, me regaló hace poco un libro infantil, de Rébecca Dautremer, titulado Enamorados y en la conversación entre dos niños se lee esto:
-¡Puff! estar enamorado, eso no pasa nunca-suspiró Leonardo.
-¡Sí que pasa, cada día!
-¡Y es para siempre!
-¿Y para cinco minutos no?
-¡No!, ¡es para toda la vida!
-¡Oh!, pero eso es demasiado tiempo, ¿no?-dijo Salomé.
...
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domingo, noviembre 21, 2010
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miércoles, 10 de marzo de 2010
Al mal tiempo... (II)

Una buena nevada. He conocido dos personas que traen con ellas diversos fenómenos meteorológicos, a cual más raro. La primera es Andrés Neuman, que algunos de vosotros conocéis y que es un imán para tempestades, nunca mejor dicho. La otra, Massimo, mi florentino,que seguramente no os suene de nada... En el tiempo que lleva viviendo en España ha pasado de todo, inundaciones, ciclogénesis y nieve entre otros. Pero es más, se va a Florencia entre nubarrones y cuando lleva allí una semana, el casco histórico de su ciudad aparece cubierto de una capita blanca. Lo de capita es por decir algo, porque Italia está colapsada, como Barcelona hace dos días. Para que luego digan que las casualidades existen. Y ahora, ¿qué imagen de mi cúpula me quitará las penas? La de un invierno más raro que un piojo verde, extendiéndose sobre mi maravillosa cúpula.Tendré que conformarme. Mañana vuelve Massimo, directamente desde la Toscana. ¿Qué fenómeno desconocido se traerá con él? Creo que voy a hacer lo mismo que hacía mi abuela cada vez que había tormenta, ponerme un pañuelo tapándome la cabeza y meterme debajo de la cama. Y a vosotros, ci vediamo. ;)
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miércoles, marzo 10, 2010
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lunes, 21 de diciembre de 2009
A N I V E R S A R I O
AMOR COMO UNA URGENCIA
Qué hermoso tú que existas Para decir te quiero cuando me viene en ganas. Así sencillamente: te quiero. La vida será siempre Nuestro retorno inmenso, el mar donde abrazamos La dicha sin permiso, donde sólo tu beso podía Comprenderme. Ahora te recuerdo, quiero decir te quiero Para olvidar la muerte. Apenas si conservo de ti Tu inexistencia: tus ojos esperados como una Carta urgente, como un dolor urgente. ¡Qué hermoso hacerte ser cual eres como entonces!, Como cuando dejabas tu cuerpo libremente De norte a sur, de oeste a este, ¡entera Geografía!, y recogía mi olvido tu memoria Y hacía tu aliento cuanto había borrado. Qué hermoso era el principio, y del principio Tú nada más y el mundo era contigo. [...]
Carmelo Guillén Acosta
Para Massimo, mientras escribo en miles de papelitos adhesivos las palabras que resumen de algún modo (más mal que bien) estos 365 días, desde que nos vimos por primera vez.
Sé que quizá habíais esperado otro tipo de estreno en mi blog, algo que fuera original, algo que hubiera escrito yo. Esta vez le dejo la responsabilidad al poeta camero, con la esperanza de daros algo mío en próximas entradas.
Que no falten los agradecimientos y las palabras para todos aquellos que me han animado a escribir en el blog, Juan Antonio, Enrique, Rafa, Julio Ariza y muchos, muchos más. Va por todos vosotros también esta entrada de hoy.
P.D.: A estas horas, hace justo un año estaba yo en Piazzale Michelangelo, disfrutando de unas vistas fascinantes de Florencia y poco después esperando a Massimo en Santa Croce, con una borrachera de Síndrome de Stendhal. Como veis estoy especialmente sensible, así que no me promocionéis mucho el blog, no vaya a ser que a quien me lea le dé una mijita de diabetes.
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lunes, diciembre 21, 2009
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