domingo, 24 de octubre de 2010

La San Fer

La San Fer es mi bar. Entiéndase, es mi bar favorito. Es el bar del "rinconcito mágico". Es el bar de los cubatas al salir de clase los viernes por la tarde. Es el bar de la canción "Mediterráneo". Es el bar donde acusé a Isra de traer la viruela, el bar donde lo conocí. Es el primer bar que pisó Massimo cuando voló hasta a mí, a Sevilla. Es el bar de Grego y Luis, y viceversa. Es el bar de Salva. Es el bar de las confesiones amorosas y no tan amorosas... El de las primeras cervezas de los interminables días con Juanca. Es el bar de después del examen de Dialectología, el último. La San Fer es mi bar. Es el bar que celebraba la fiesta de Navidad cuando salí de viaje por primera vez a Florencia.
Y seguramente es un bar que no le gusta a casi nadie, con sus azulejos de aquella manera y su aspecto roído. Con las banquetas que pesan como marmolillos y tus manos, que al pasar por debajo de la barra, se quedarán pegadas. Y es el bar del olor a rancio, de la fritanga, de la tostada con paté y el batido de vainilla, de la tortilla de patata de tres pisos y doce huevos. Es el bar de Ana, de Paola, de Tere, de Marta, de Merche, de Enrique, de Sandra, de Víctor, y es mi bar. El bar en el que sabes a qué hora entras, pero nunca a qué hora sales, donde siempre encuentras una charla amiga que compartir. Y sus paredes encierran una parte de mi vida, y cuando vuelvo a él siempre me parece recuperarla.
Por eso, cuando salgamos de paseo, no me entenderás, pero te llevaré a la San Fer.

9 comentarios:

Massimo dijo...

Sin duda alguna, mi mujer de los preciosos ojos, es dificil hacer un homenaje o dar justicia ad un sitio que encierra un trozo de vida. Pero lo has hecho muy bien, y aun mejor has terminado ;) por eso cada vez que me has traido, que me traeràs, yo te entenderè.

TQU

Las hojas del roble dijo...

Todos los filólogos sevillanos tenemos algo que contar de esa cafetería...
Besito trianero, Spe

Rafael Lucena Soto dijo...

Un día de estos o aquellos, allí nos encontraremos para tomar algo y compartir lenguajes y pensamientos. Beso.

CaS dijo...

Sí, chicos, mi hermano se quiere ir de Erasmus, ahora que es universitario...es más, una vez dijo que quería ser universitario sólo para irse de Erasmus ;)

Erasmulandia no tiene límites, los límites los pone cada quien. Aunque los hay ilimitados, claro.
Yo sé de una que se fue y dejó la carrera a medio terminar y a su novio de toda la vida con un palmo de narices. Ya ahora vive feliz de la vida con su nuevo novio y su bebé en otro país.
Y es que si vas de Erasmus, ve a un sitio chulo, pq si vas a uno feo y frío te quedan dos medios para calentarte; sí, el otro es el alcohol.
Asias Espe, sabía que te gustaría mi entrada. Y es que tú eres la Erasmus recepcionista, pq los recibes a ellos y aprendes sus costumbres, pero cuando se van tú no has perdido el tiempo, ellos sí.
El que nace tonto, tonto se muere. El Erasmus no es ninguna excusa.

CaS dijo...

Respecto a la San Fer: se te ha olvidado añadir el día que estábamos desayunando y por consejo de Marta sacamos las agendas y pusimos fecha a nuestra amistad, planeando el viaje inaugural a Chipi. Ese puente lo cambió todo ;)

em10 dijo...

Y que lo digas, Spes. He leído tu entrada y me han entrada ganas de retomar mi blog.
Todos tenemos una sanfer en el recuerdo, pero la nuestra es mucha sanfer.
Besos

Víctor dijo...

A mí me metiste tú en la Sanfer. Yo frecuentaba otro lugar cercano -para desayunar y para comer- entre otras cosas por mi amistad con los encargados... bueno, más bien encargadas, jejeje; pero entre que éstas se fueron yendo paulatinamente y que vosotros estábais todos allí a partir de las 6-7 de la tarde...

Es un bar cutrecillo pero con mucho encanto; y es que no siempre lo más bonito es lo mejor que puede haber ;)

Speranza dijo...

Massimo, cariño, yo sé que tú me entiendes, aunque a veces no quieras, jajajaj!Y si te llevé a la San Fernando es porque para mí eras muchas cosas, si no te hubiese llevado a cualquier otro sitio, eras el elegido... TQUM!

Julio, pues espero que algún día nos cuentes tú también algo sobre ella, se aceptan anécdotas. Dos besos trianeros.

Rafael, hace tiempo que no nos vemos, así que ya va siendo hora de que quedemos en la San Fer, cuando tú quieras. Besos.

Casandra, a veces es imposible dar cuenta de todos los momentos que uno vive en sitios así, pero es cierto, he olvidado poner ése, el que nos cambió la vida, aunque siempre lo tengo presente como si fuera ayer ;)

Enrique, coincido contigo, nuestra San Fer es mucha San Fer, no hay un sólo día que pase por allí y no la mire con nostalgia.

Víctor, yo te metí y tú te dejaste, jajajaja, o no? Me dirás que has estado más contento en el bar de al lado que en la San Fer, vamos, las fotos no mienten...

El alegre "opinador" dijo...

Pues yo no la conozco... Habrá que ir.
Gracias por la recomendación.
Besos.