jueves, 13 de mayo de 2010

No hay mal que por bien no venga

Hace apenas una semana terminé mi trabajo en el colegio privado donde he pasado dos meses de quasi tortura. Durante el último mes me he estado planteando seriamente si quiero dedicarme a la enseñanza o no. No sé si alguna vez os habrá pasado...
No voy a nombrar el centro en el que he estado, porque no se merece ninguna publicidad gratuita, ni buena ni mala. Describir las cosas que me han pasado allí es meter un poco el dedo en la llaga,y el motivo de mi cese es más irrisorio todavía que los esperpentos con los que he tenido que enfrentarme cada día.Y es que no hay motivo específico, solamente, según palabras de la directora: "él ha dicho que tú lo sabes". Sólo puedo decirle a ese señor, a ese director -que si no fuera por las canas que tiene se merecería que le dijera unas palabritas bien dichas- "gracias". Gracias por librarme del infierno de dar clase todos los días sin ganas, por dejar que parara de expulsar alumnos por cualquier motivo, por permitir que deje de sufrir los caretos y los silencios de mis compañeros cada vez que se les pregunta por qué echan a un profesor todos los meses, por dejarme cobrar los cinco días de nómina que me faltaban en la última, más de cien euros, por cierto. Gracias por devolverle los rótulos y las banderas de Italia a mis camisetas, la vida a mis vaqueros, que tuve que guardar en el armario para no escandalizar a los alumnos. Después de todo, muchas gracias.
Usted me despide -con la jefa de estudios como correvedeile- y yo, me voy encantada.
En fin, vosotros tendréis vuestra propia opinión y ya sé que muchos me diréis que tengo que imponerme más y no tirar la toalla. Yo os propongo que paséis unos días trabajando en ese centro, os lo dice una que de aguantar sabe un rato, y hagáis caso de ese otro refrán que dice que nadie escarmienta por cabeza ajena. Y si las cosas están así en el mundo de la enseñanza, señores, yo me retiro, una plaza más, un disgusto menos y el título de Licenciada lo cuelgo de adorno, en la pared de mi casa.

12 comentarios:

Rafa Parra Soler dijo...

Cuñadita mía! Yo estoy de acuerdo contigo y con el refrán de la cabeza ajena: tengo que verme yo mismo en una situación para darme cuenta de las cosas, porque cada cual es un mundo y lo que a ti no te gusta o no se te da bien puede gustarme a mí, y viceversa. De todos modos, según has descrito la situación, es evidente que ya era algo insostenible. Aun así, yo no descarto echar el currículum ahí, porque mis ansias de empezar a trabajar son mayores a medida que se va acercando la fecha de las oposiciones.

Si decides no dedicarte a la enseñanza, yo te acosejo que te informes sobre empleos relacionados con la biblioteconomía y la archivística. Yo consulto a diario varias páginas sobre esta materia y todos los días salen ofertas de trabajo. Eso sí: para todo el país (sólo de vez en cuando sale alguna oferta en Sevilla, pero menos da una piedra).

Espero que mis palabras te sirvan de algo y, por favor, no menosprecies el título de tu licenciatura, porque la filología es un orgullo para todos los filólogos, y yo te considero a ti la más filóloga de todos nosotros, que el doctorado está ahí y lo estás sacando adelante muy bien.

Mucho ánimo, cuñadita mía. Me encantaría saber cuál es tu alternativa a la enseñanza en cuanto a futuro profesional. Por otra parte, tu decisión de no ser profesora aporta una brisa de aire fresco entre nosotros (qué aburrido sería que todos nos dedicásemos a lo mismo, ¿no te parece?

Un besito enorme, Espe!

Víctor dijo...

Tú sabes, Espe, que yo también estoy contigo en esta decisión que has tomado; porque si de verdad estabas allí tan amargada...

Y lo de imponerte más es una solemne tontería cuando las cosas en la enseñanza están así. Si la pública está complicada (que lo está, y mucho), la privada, en la que los padres de los alumnos pagan para tenerlos allí (y quien paga manda, por desgracia en esta ocasión), habrá que imaginárselo.

Rafita, TODOS no nos dedicamos a lo mismo, te lo recuerdo, jejeje. Pero tienes razón: si Espe decidiera cambiar la profesión (que yo en su caso me lo seguiría pensando), eso supondría un poco más de variedad dentro de todos nosotros ;)

CaS dijo...

Para no dejarme influenciar por los comentarios de los demás te diré lo siguiente:

¿Dejas las opos? ¿Por? Por tu mala experiencia en el cole privado, supongo. A ver, yo no te voy a vender la moto de que la enseñanza pública es un mundo maravilloso, porque has hecho el CAP en un barrio marginal y sabes lo que hay, pero sí te diré que al menos en ella sí tienes cómo defenderte. Puedes echar al niño de clase siempre que quieras, expulsarlo si el parte es grave, suspenderlo por mal comportamiento, y sobre todo, si pone "españa" no aprueba ni de coña.
Supongo que ha sido duro intentar domesticar a unos críos que me recuerdan al culebrón "niños ricos, pobres padres" y darte cuenta de que la única a quien domestican en realidad es a ti. Que las normas están hechas para los profes y no para los niños. Y que en caso de duda el alumno siempre lleva la razón. Pero esa no es la vida real, sólo ese artificio de bombo y platillo llamado colegio privado.
Nena, 75 pavos son 75 pavos, y que no te prepares los temas pues me parece bien, pero ese domingo de Junio deberías acercarte a la facul que te toque y ejercer tu derecho a examen, aunque sea, como en las elecciones para "votar en blanco", porque, ¿y si te toca alguna bolita de esas que te hacen recordar las clases con Camacho y todo lo que aprendiste? Que no, pues te quedas como estás, pero por intentarlo ese día no pierdes nada.
Habalremos de este tema con todo detenimiento el sábado, y me explicas bien qué has decidido, que tampoco quiero yo ir de pitufa filósofa sin verte primero la cara.
De momento un beso enorme y anímate, ¿eh?, que en menos de lo que esperas estaremos en remojo siendo masajeadas y mimadas como nos merecemos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Aguanta, Espe. El centro en el que has trabajado no es una referencia positiva, más bien todo lo contrario. La enseñanza no es eso, ni mucho menos. Una mala experiencia no debe llevarte a tomar una decisión precipitada. Cuando quieras, lo hablamos mas tranquilamente. Seguro que hay muchos alumnnos por ahí que necesitan profes con ojos de mujer fatal.
Baci mile.

Zinquirilla dijo...

No quiero ser indiscreta pero es que me suena tanto la experiencia, que se me viene enseguida el nombre del cole (y el del susodicho) pero no lo diré ya que no lo nombras. Pero como me puede la curiosidad xD, es muy céntrico y está en una casa palacio?

Un saludo.

Zinquirilla dijo...

Bueno sea el que sea, la vida sigue y la enseñanza ;-)

Speranza dijo...

Lo primero, muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Me habéis dado mucho ánimo, al igual que algunos alumnos del colegio, en especial Javi, que no leerá esto pero se merece la mención.
No voy a dejar el tema de la enseñanza, aunque reconozco que ganas no me han faltado. Eso sí, en mi próxima experiencia, si la hay, iré con pies de plomo.
Desde luego, si hubiera un mercado laboral amplio para la filología me atrevería a decir que dejaría la educación un poquito de lado, pero viendo el panorama y que todavía soy joven creo que seguiré intentándolo.
Pues eso, que me voy a presentar a las opos, salga el sol por donde salga, chicos. Tentaré de nuevo a la suerte aunque suspenda.
Profe HG-AD, una charlita contigo me hubiera venido de perlas, de hecho Massimo me lo aconsejó. Espero que tengamos un rato un día de estos, tranquilamente, como dices tú. Gracias y un miliardo di baci.
Zinquirilla, sí, es el cole en el que estás pensando, y él el director. Si has pasado por allí me entenderás perfectamente. No he mencionado a parte del alumnado, que también es pésimo. Pero bueno, como dices tú, la vida sigue y la enseñanza después de esto también. ;)

Y por último, agradeceros de nuevo vuestros comentarios y vuestros ánimos, que por muy mala profe que yo sea cuento con verderos profesionales y amigos, como vosotros, que siempre me dan buenos consejos y me ayudan a seguir adelante. Gracias por confiar en mí. Besos a todos.

em10 dijo...

Te leemos con retraso, Sperancita. Esperamos que ya estés mejor desde la última vez que nos vimos. Ahora puedes centrarte en las opos. Como bien han dicho, no todos los coles son iguales. Ojalá hubiéramos podido tener una profe tan apasionada como tú, en vaqueros o sin ellos ;) Muchos besos desde los jereles,

Terita y Quique

Speranza dijo...

Muchas gracias, jerezanos, por vuestras palabras alentadoras. Yo hubiera querido para mí unos alumnos como vosotros, con toda seguridad :D

¡Besos!

Anónimo dijo...

Pues preséntese usted a unas oposiciones a Secundaria pasando previamente por una academia de preparación para exámenes donde le saquen los cuartos. Usted sabe que no sólo no aprobará las oposiciones (a no ser que tenga un buen enchufe) sino que no merece la pena ni aprobarlas, como está el patio, mejor dedíquese a dar clases particulares y hágase autónoma o chupe pollas en un polígono, que ganará más dinero y se estará prostituyendo con razón.

Speranza dijo...

Muchas gracias por el consejo, anonimo, tendre en cuenta lo de meterme a puta, aunque quiza usted lo haga mucho mejor que yo ;)(me referia a lo de chupar pollas, claro)

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Esta es mi Espe, jeje. Baci mille.